Las radiaciones naturales

Son las radiaciones que emanan de la tierra, y provocan variaciones en el campo magnético y eléctrico de nuestro entorno que pueden debilitar nuestra salud. Las radiaciones naturales pueden ser provocadas por alteraciones geofísicas (aguas subterráneas o fallas geológicas), redes geomagnéticas (líneas Hartmann y Curry) o radiactividad ambiental.

ALTERACIONES GEOFÍSICAS:

• Aguas subterráneas:
Las corrientes de agua subterránea, acuíferos, bolsas de agua, sumideros y filtraciones llenan cavidades del subsuelo y circulan por galerías subterráneas. Las moléculas de hidrógeno del agua en movimiento y la fricción con el subsuelo generan un campo electromagnético.
Es muy importante asegurarnos de que no dormimos encima de una corriente de agua subterránea, porque los iones que se desprenden del rozamiento del agua con la tierra pueden alterar la función de la glándula pineal, que es la hormona activa encargada de la regeneración celular.

• Fallas geológicas:
La corteza terrestre está en continuo movimiento por EL efecto de las fuerzas sísmicas y tectónicas. Estas fuerzas producen fallas, fisuras o grietas.
Cuando esto ocurre, las partes del terreno que se han fracturado ponen en contacto superficies de naturalezas diferentes, a menudo incluso cavidades subterráneas. En la vertical de estos fenómenos emanan, por la ley de mínima resistencia, todo un conjunto de energías procedentes del subsuelo, fuertes radiaciones gamma e incluso gases radioactivos. Esto tiene efectos ionizantes en la atmósfera de la superficie, y también influye en el campo magnético de nuestro entorno.


REDES GEOMAGNÉTICAS:

• Líneas Hartmann:
Se trata de una red geomagnética natural que tiene unas líneas de fuerza que conforman una malla orientada norte-sur con celdas de 2 por 2,5 metros aproximadamente. Debe su nombre al doctor Ernst Hartmann (1925-1992), licenciado en Medicina por la Universidad de Heidelberg (Alemania), que estudió en profundidad la relación entre la enfermedad y la radiación telúrica.
 
Las líneas Hartmann forman paredes invisibles verticales que cubren toda la superficie terrestre. Estas tramas energéticas tienen efecto a una altura considerable y atraviesan cualquier tipo de material, por lo que afectan tanto a las viviendas de planta baja como las de un piso 20 y superiores. En las zonas de cruce de la cuadrícula se forman zonas especialmente geopatógenas, es decir, con efectos potencialmente nocivos para la salud si se permanece en ellas durante muchas horas al día.

Como médico, Hartmann constató que un porcentaje alto de muerte entre sus pacientes estaba directamente relacionado con geopatías, es decir, con el hecho de haber vivido durante mucho tiempo en zonas con intensas radiaciones naturales. Para estudiar este fenómeno, Hartman hizo más de 150.000 georritmogramas y comparó los niveles de resistencia electrocutania corporal en pacientes que permanecían cada día durante un rato sobre zonas geopatógenas y los que estaban en zonas libres de alteraciones geofísicas. Los resultados confirmaron las diferencias de reacción entre quienes se exponían a alteraciones geofísicas y quienes descansaban en zonas neutras.
 
Permanecer durante demasiado tiempo en la vertical de algunas de las líneas Hartmann y sus cruces se relaciona con alteraciones en el sistema inmunológico, endocrino y hormonal. Esto se puede traducir en malestar y desequilibrios tales como el insomnio, el cansancio crónico, dolores musculares, estados de ansiedad, hiperactividad, nerviosismo o depresión, e incluso un aumento en la incidencia de determinadas enfermedades degenerativas. Si la presencia de un cruce Hartmann coincide, además, con alguna otra alteración geofísica como fallas o corrientes de agua subterránea, se multiplica el efecto geopatógeno de la zona en cuestión.

• Líneas Curry:
Se trata de una red geomagnética natural que tiene unas líneas de fuerza orientadas noreste/sureste y sureste/noroeste, aproximadamente cada 6 u 8 metros.

Toma el nombre de Manfred Curry (1899-1953), científico estadounidense de origen alemán que, tras las investigaciones realizadas junto con su colega Siegfried Wittman, describió por primera vez la existencia de estas líneas de fuerza, a las que se atribuye un carácter aún más nocivo para la salud que las líneas Hartmann. Los efectos geopatógenos de las líneas Curry se detectan de forma predominante tanto en la vertical de las líneas como en los cruces de la red.
 
Las líneas Curry conforman una red geomagnética natural similar a la red Hartmann. La principal diferencia radica en el hecho de que las líneas Curry están orientadas en sentido noreste/sureste y sureste/noroeste. Esta orientación diagonal respecto a los puntos cardinales puede ser explicada por el efecto dinamo dipolar y toroidal que se establece por la rotación constante de la Tierra, así como por la generación de fuertes campos energéticos debidos a la fricción y resistencia entre la corteza terrestre y las otras capas del planeta.
 
El grueso de las líneas Curry es de unos 40 cm aproximadamente aunque, como ocurre con las líneas Hartmann, estas medidas no son constantes. La red Curry puede experimentar también variaciones y fluctuaciones en función del influjo de otras alteraciones geofísicas.



RADIOACTIVIDAD AMBIENTAL Y GAS RADÓN:
El radón es un gas radioactivo que se forma en la corteza terrestre y escapa a la atmósfera, responsable del 52% de radioactividad natural a la que están expuestos los seres humanos. Este gas, muy presente en suelos graníticos, es una sustancia altamente cancerígena, según la Organización Mundial de la Salud.


¿Cómo se miden las radiaciones naturales?
Con geomagnetòmetres, detectores de campos eléctricos, magnéticos y medidores de las variaciones de radiactividad natural.